Hoy es sabido que el rol de las mujeres ha sido muchas veces invisibilizado en la historia. En la década de los 40 y más de 10 años antes que el mundo conociera a Elvis Presley, una mujer afroamericana ya rockeaba con su guitarra y su poderosa voz, inspirada en el gospel y el blues. Rosetta Tharpe nació en 1915, en Arkansas, su vida pudo haber pasado inadvertida en las plantaciones de algodón, donde laburaron sus antepasados, sin embargo, su madre se convirtió en Evangelista, predicando y cantando en distintas iglesias pentecostales del sur de EEUU, donde Rosetta descubrió tempranamente sus virtudes musicales.
Sus letras inspiradas en la Fe, su estilo novedoso y su gran talento la convirtieron rápidamente en una celebridad. No tenía dificultades en cantar en una Iglesia o en un club nocturno, lo cual le acarreó las críticas de los sectores más conservadores. Sin embargo, esto le permitió abrirse a un público más amplio, cuentan que un joven Elvis se escapaba a los barrios segregados para escuchar a estos artistas y aprender de ellos.
Nuestros predecesores, históricamente tacharon al rock and roll de demoníaco, lascivo, etc. ¿Quién pensaría que su inicio es afroamericano, religioso y por una mujer?
Les dejo uno de sus éxitos, acompañada del Coro de la Iglesia Bautista Olivet.
Publicado originalmente el 09/03/2020


Comentarios
Publicar un comentario