Podría pensarse que luego del debilitamiento del arte barroco y el auge del rococó y el neoclasicismo, favorecidos por la burguesía del siglo XVIII, la pintura de temática religiosa ya no tendría cabida en el mundo moderno. Efectivamente, no fue un tema recurrente en el realismo y el romanticismo de los siglos posteriores, sin embargo, de forma curiosa fue recuperado por las vanguardias pictóricas de comienzos del siglo XX.
Emil Nolde, uno de los mayores expresionistas alemanes, sería cercano al nazismo, sin embargo, su obra fue calificada como "arte degenerado" por el régimen, siendo prohibida. Sus figuras de rostros primitivos, como verdaderos nibelungos, difieren de sus tempranas pinturas donde puede apreciarse de manera más caricaturesca y suave al plasmar a "Cristo y los doctores de la Ley" (1911) y "Cristo y los niños" (1910).
Georges Rouault, pintor francés inclinado por el fauvismo, amigo cercano del filósofo Jacques Maritain, se dedicó en forma casi exclusiva a retratar la vida de Cristo. En "Cristo y los Pescadores" (1939) y el "Rostro de Cristo (1938), se aprecian ejemplos de sus fuertes pinceladas y negros contornos, que plasman su compromiso social y religioso.
Por último, el gran Marc Chagall, judío de origen bielorruso, tuvo entre sus prioridades la pintura religiosa, principalmente dentro del Antiguo Testamento, sin embargo, la cruz también fue un tema recurrente. En la "Crucifixión amarilla" (1943), se aprecia el sufrimiento de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, ya sea huyendo atemorizados, en los guetos en llamas o ahogándose en las aguas; en el centro del cuadro pasa un Ángel bajo la Torá, tocando un cuerno y con una vela encendida se dirige hacia Jesús, la encarnación del sufrimiento de su pueblo.
El expresionismo vio su auge y caída durante la primera mitad del siglo XX, un periodo de guerras y sufrimiento humano, donde el pintor se volcaba a pintar tanto lo alegre como lo desolador, en ocasiones con un sentido místico o profético. Fue en ese contexto, donde de una u otra manera el arte volvió a retratar a Cristo, su esperanza, su compromiso y su dolor. En tiempos complejos como los que vivimos, volver al Maestro siempre es una buena opción para encontrar consuelo y paz.
Les deseo a todos una feliz Navidad!!





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